• Enrico Maria Rende

Pequeño "descubrimiento" matemático


A todos los matemáticos.

Pido disculpas a los matemáticos por entrometerme en su campo. Mis nociones de matemáticas son básicas o incluso rudimentarias, tanto que me da hasta vergüenza simplemente nombrarla. Sin embargo, siempre me ha gustado husmear entre los números y jugar en los campos de aquella ex disciplina de las matemáticas llamada numerología. Y es precisamente así, jugando, y con la numerología, como di con una diferente forma de agrupar los números naturales, una tan completamente nueva que me ha dado la fuerza suficiente y necesaria para vencer mi apocamiento y presentarla al público.

Mi descubrimiento, aunque más bien me gusta llamarlo un divertimento, consiste en haber encontrado una forma de agrupar los números del 1 al 9 en tres conjuntos diferentes e inconciliables, de modo que cada número pertenece sólo a uno de los tres conjuntos y ninguno de los conjuntos comparte un solo número con los otros dos.

Al primer conjunto lo he denominado el conjunto de los números dúplicos, al que llamaremos en adelante D, y está conformado por los números 1, 2, 4, 5, 7 y 8. Al segundo grupo lo he denominado el conjunto de los ternos, en adelante T, y lo conforman los números 3 y 6. Al tercer conjunto lo he denominado neutro, en adelante N, y lo conforma el número 9.

La división de los números en estos tres conjuntos diferenciados radica en un hecho simple y que a mí me pareció fascinante. Ello consiste en sumar los números siempre por sí mismos, o multiplicarlos por dos que es lo mismo, y luego sumar las cifras de los resultados entre sí, si el resultado tiene dos cifras. Esto es lo que he denominado reducir numerológicamente un número. Así, comenzando por el primer número, el 1, la secuencia resulta como sigue: 1x2=2, por tanto 2 es el siguiente número del conjunto; seguimos duplicando y obtenemos 2x2=4, por lo que 4 es el siguiente miembro del conjunto; lo duplicamos y es 4x2=8, por lo que 8 es el siguiente número del conjunto; ahora duplicamos el 8 y obtenemos 8+8=16, y para reducirlo a una sola cifra sumamos 1+6=7, por lo que 16 deriva en 7 y éste es el siguiente del conjunto; seguimos duplicando y derivando numerológicamente y obtenemos 7+7=14, 1+4=5, 5 es el siguiente miembro del grupo; al duplicarlo vemos que 5+5=10, y 1+0=1, por lo que se cierra el círculo de números al duplicarlos, configurando así el primer conjunto, el conjunto de números dúplicos, o D.

Al realizar esto es fácil comprobar como tres números de entre las nueve unidades quedan fuera, y son el 3, el 6 y el 9. Si duplicamos el primero de ellos, el 3, vemos que 3+3=6, y que al duplicar su resultado, 6+6=12, el cual deriva en 3, pues 1+2=3, cerrando el círculo, y conformando, por tanto, un conjunto separado y autónomo. Este es pues el conjunto de los ternos, o T.

Fuera de los dos conjuntos anteriores ha quedado el 9, el cual al duplicarlo vuelve inmediatamente a sí mismo, pues 9+9=18 y 1+8=9.

De este modo vemos que los tres grupos son independientes totalmente el uno del otro. Aplicando la notación matemática de la teoría de conjuntos se puede describir de la siguiente manera:

D = {1, 2, 4, 5, 7, 8}T = {3, 6}N = {9}

Ahora bien, esto se puede extender a todos los demás números naturales, puesto que todo número puede descomponerse y derivar en una de las unidades de decenas. Descomponer un número numerológicamnte significa, como ya hemos visto, simplemente reducirlo por medio de la suma de sus cifras a un número de una única cifra. Así, el número 56 se descompone en 5+6 que es igual a 11, el cual a su vez se descompone en 1+1 que es igual a 2, por lo que diré que el número 56 deriva en 2. Aplicando este método resulta que todos los números del uno al infinito derivarán solamente a uno de los tres conjuntos. Por consiguiente, el número 56 formará parte de D; el 51, por tomar otro ejemplo, formará parte de T puesto que 5+1=6; y el 54 formará parte de N, puesto que 5+4=9.

No sé si existirá la forma de expresar matemáticamente la ecuación que adjudica los números a un conjunto o a otro, pero sé que si yo tuviera los conocimientos matemáticos necesarios intentaría encontrarla.

Saludos,

Enrico Maria Rene

18 de marzo de 2007


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© 2020 Enrico Maria Rende

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